16/10/2015 - 8:55 am Consejos

En caso de accidente, ¿quitar o no el casco al motorista?

La frase, “en caso de accidente, no me quiten el casco”, es muy conocida y una conducta que consideramos imprescindible a la hora de acudir en auxilio de un motorista que ha sufrido un accidente pero, ¿por qué no debemos quitar el casco?

Antes era una pegatina muy común para los cascos. “En caso de accidente no me quites el casco”.
Existen razones opuestas, unas por las que se debe retirar el casco a un motorista accidentado que está inconsciente y otras por las que no se debe hacer.
Lo cierto es que desde el punto de vista de los primeros auxilios es vital retirar el casco, para valorar las lesiones, realizar maniobras de reanimación si son necesarias, evitar que el accidentado pueda ahogarse con su propio vómito si este llega a producirse e incluso para una correcta inmovilización de la columna cervical con un collarín que permita el traslado del paciente.

Pero la operación de retirar un casco tiene un problema y es que en caso de lesiones cervicales LA MANIPULACIÓN DEL CUELLO DEBE ESTAR RESERVADA ÚNICAMENTE A PERSONAL MÉDICO CON EXPERIENCIA EN ESTOS CASOS.

Leyenda urbana
Todos hemos oído alguna vez contar la terrible historia de un motorista que estaba consciente tras un accidente, pero se quitó el casco y se le abrió la cabeza como si fuera una sandía. Afortunadamente esta leyenda, absolutamente falsa, ha ido perdiendo fuerza; pero la razón de que a un accidentado inconsciente no se le deba quitar el casco existe, es la que ya hemos dicho y no otra.

A efectos de seguridad para el cráneo del herido no hay nada que temer en la maniobra de extracción del casco, ya que no hay pruebas de que si un casco ha soportado un impacto importante este retenga o inmovilice las posibles lesiones producidas en el cráneo. Si lo dejamos puesto incluso puede contribuir a empeorar el aumento dañino de la presión que ejerce la sangre o el edema intracraneal producido a causa del impacto. Aunque se haya producido una hemorragia, el casco ya habrá cumplido su función y no hay que temer causar mayores daños al cráneo del motorista herido cuando se retira.

La zona cervical, sin embargo, sí puede llegar a verse directamente afectada y en el caso de sufrir alguna lesión medular verse agravadas sus consecuencias involuntariamente si no intervienen manos expertas en la maniobra de extracción del casco. Las cervicales quizá sean uno de los últimos reductos del cuerpo más vulnerables de todo conductor que todavía no queda suficientemente protegido por los elementos de seguridad activa o pasiva.

En realidad, la cuestión no está en si quitamos el casco o si lo dejamos puesto, sino en si al hacerlo se causarán mayores daños, en este caso medulares, lo que choca contra la máxima de la asistencia en caso de siniestro vial: no agravar las consecuencias de la colisión.

¿Quién debe extraer el casco?
La maniobra no es especialmente compleja pero se requieren cuatro manos, dos socorristas, que hayan ensayado muchas veces los gestos que hay que realizar. Por eso, no es ya que se pida que los socorristas no experimentados se abstengan de realizar la maniobra de extracción del casco; es que sin un buen entrenamiento ni siquiera un médico debería quitarle el casco a un motorista.

Lamentablemente, no pocas lesiones medulares se producen por conductas atrevidas o temerarias con la extracción. Así pues en caso de accidente, si alguno de los afectados está inconsciente o presenta síntomas de lesión medular, hay que esperar a la llegada del personal especializado para que ellos procedan a la operación de retirarle el casco.