12/11/2017 - 10:14 pm Deportes

Marc Márquez ya es una leyenda: Tetracampeón de MotoGP

Logra su sexto título tras una carrera en la que se salió de la pista cuando lideraba y en la que Lorenzo no obedeció las órdenes de Ducati.

Campeón del mundo Marc Márquez. Por sexta vez en su exitosa carrera deportiva, por cuarta en MotoGP, y todo eso con sólo 24 años, lo que le convierte en el mejor piloto de la historia a su edad.
Llegó tal como es él, intentando ganar aunque no le hiciera falta y poniendo el corazón en un puño de todos los que siguieron la carrera de su coronación en el Ricardo Tormo, y especialmente a los 110.220 espectadores que abarrotaron las gradas. Y es que aunque Dovizioso no tuvo la posibilidad de ganar en ningún momento, que era la primera condición para que el título volara a Italia, y hasta se acabó cayendo, el que casi se cae antes es Márquez…

El pupilo de Alzamora consiguió salvar el trámite de la salida poniéndose en cabeza a las primeras de cambio, pero tras él se mantuvo un Zarco que pasó a la primera plaza en la cuarta vuelta, cuando el del Repsol Honda se giró descaradamente para ver cómo iba la carrera detrás de él. Se le veía cómodo al español tras el francés, sin importarle que cerca de él rodaran Pedrosa, Lorenzo y Dovizioso. Pero Marc no puede contenerse ni si quiera en días así y lanzó un ataque en busca de también de la victoria, como si no importase que para ser campeón valiera acabar entre los once primeros.

El de Honda superó al de Yamaha en la última curva de la vuelta 23 y en la primera de la siguiente protagonizó otra de sus milagrosas salvadas. Estaba en el suelo y consiguió recuperar la verticalidad haciendo palanca otra vez con la pierna y el brazo. Es lo que él llama las cuatro ruedas. Salvado el primer órdago, lo que no pudo impedir fue la salida de pista por la gravilla. Eso provocó que regresara al asfalto en quinta posición, a 3.5 segundos de un Dovizioso que rodaba todavía detrás de un Lorenzo que se saltó las órdenes de equipo. Hasta seis veces salió en la realización el mensaje que le mandaba Ducati en su display para que se dejara pasar por Andrea. Es el mismo que ya se vio en Sepang (Suggested Mapping 8), que el propio Lorenzo dijo que significa “reduce la velocidad”. Ese mensaje luce durante 35 segundos en el cuadro de mandos de su moto cada vez que se lo muestran, es decir, que se lo enseñaron durante 210 segundos, tres minutos y medio. Por si no fuera suficiente con eso, también le pidieron desde la pizarra que se dejara adelantar, con un claro -1 y una flecha hacia abajo que le enseñaba Juan Llança, su mecánico de confianza de toda la vida.

En el box rojo se daban de cabezazos al ver que el mallorquín no hacía caso y el desenlace llegó cuando Lorenzo y Dovizioso se cayeron sólo una vuelta después de la colada de Márquez. Lo hicieron por separado. Primero el español y luego el italiano, tras salirse en la curva 8. La tormenta en el box de Ducati no llegó a mayores, porque después el mallorquín reconocería después que había visto el mensaje, pero que sabía que estaba ayudando a su compañero rodando delante de él. Puede sonar a excusa barata, pero no lo es porque Dovi confirmó después que Jorge no le molestó y que le estaba ayudando a mantener el contacto con el trío de cabeza.

Una vez fuera de combate el de Forli, ya era campeón Márquez pasara lo que pasara, pero se dio el gusto de subir al podio por las caídas de las dos motos rojas. Eso le permitió heredar la tercera posición, detrás de un Pedrosa colosal y un espectacular Zarco, el mejor novato que se recuerda desde que el de Cervera llegara a la clase reina en 2013.

Dani le ganó la batalla al francés con una gran última vuelta. Le ha superó en la frenada de la primera curva y luego le llevó con el gancho en el cuello para que no le devolviera la maniobra en toda la vuelta. Ni siquiera pudo intentarlo el valiente Johann, que dicho sea de paso, había recibido la noche anterior en el paddock un cariñoso toque de atención de Roser, la mamá de Marc, pidiéndole que no se le fuera a ocurrir tirar a su hijo en día tan señalado.

Volviendo a Pedrosa, bravo por él, porque logra así su segundo triunfo del año y le gana a Rossi la batalla por la cuarta plaza. Y sobre todo bravo por un Márquez que ya tiene otro título y que definió su carrera entre risas como Márquez’s style.