22/12/2013 - 12:22 am Mototest

Montando la nueva Suzuki GS150R

De lineas agresivas, cuerpo musculoso, esta nueva deportiva de Suzuki ha llegado para quedarse en nuestras calles y carreteras, pretende ser la competencia directa para sus rivales niponas de los 150 centímetros cúbicos.

Cada día se popularizan más en nuestro país las motocicletas de uso urbano, pero con mayores prestaciones, como tablero digital, monoamortiguador en la parte trasera,  mayor caballaje en bajas cilindradas, sextas marchas en algunos casos y una estética mucho más acabada para vehículos de este segmento: estanques grandes, con diseños más aerodinámicos, neumáticos anchos, grandes faros delanteros, entre otros detalles, confabulando una estética mucho más naked, semejante al de las grandes Sport, pero en pequeña escala, orientado mayoritariamente a un público novato, con un presupuesto no muy elevado, que a su vez busca calidad y tecnología de punta.

Si bien, en países como España, este tipo de motos ya son algo habitual, en Chile lentamente se van masificando, no solo en las tradicionales marcas japonesas, sino que también en muchas firmas de origen chino que ven un segmento que aún tiene mucha ruta por recorrer.

Esta nueva Suzuki (en nuestro territorio), de fabricación india, posee un motor de 150 centímetros cúbicos, refrigerado por aire, que entrega una potencia final de 14 HP, caja de cambio con seis velocidades, como también un gran depósito de bencina de ¡ 17 litros!, el más amplio en su tipo, con un rendimiento promedio de 40 kilómetros por litro, podemos deducir una amplia autonomía, algo que se agradece en viajes largos, donde no existen bencineras en muchos puntos.

Otro de los “extras” de esta moto es su completo tablero; el cual una parte es análogo y es el que indica de RPMs. La otra mitad  de la información aparece en una amplia pantalla digital, la cual no solo indica las marchas y velocidad, sino que también posee reloj, un completo indicador de combustible, cuentakilómetros, dos odómetros programables, tanto para ajustarlo en una ruta de ida y otra de retorno y finalmente una de las grandes novedades tecnológicas es el tipo de sistema de manejo en dos formatos: ECO Y POWER. El primero, se programa con la finalidad de ser ocupado en la ciudad, y el ritmo del tráfico de las calles.

Esta modalidad permite economizar combustible, con una potencia limitada de motor a las bajas velocidades y constantes detenciones en cada semáforo y esquina. Mientras que la variante POWER, nos permite llevar a la GS150R a su máximo esplendor. Por su parte, al montarnos a esta nave, se siente que el conjunto asiento – estanque – estriberas, funciona de manera armónica, logrando un calce más anatomico, principalmente a la altura de los muslos y rodillas, consiguiendo una posición más relajada y sport.

Al encenderla llama la atención los silencioso y suave de su motor (semejante al de un scooter), lo que se ratifica en circulación. Una vez en marcha, los cambios entran con facilidad, incluso encontrar el punto muerto es sencillo.
Al ir acelerando, las marchas son largas y van engranando a medida que el ruido del motor lo solicita, no antes. Tampoco se sienten las típicas vibraciones en el manillar, asentaderas y pedalines, debido a un sistema de contrabalancin, que evita que estos molestos movimientos lleguen al conductor, lo que evitará fatigas.

En ruta
En movimiento en las congestionadas arterias de Santiago, se siente agil, liviana, con prestancia, con sus 133 kilos en seco, distribuios homogéneamente, se hace sencillo su manejo, incluso a muy bajas velocidades, estacionarla en veredas estrechas o pasar por espacios reducidos se torna fácil para un piloto con algo de experiencia. Dobla y frena bien, tiene una rápida salida en primera y es sencillo tomar velocidad con ella.

Ya en carretera podemos sentir a plenitud su motor, al ir acelerando es fácil sobrepasar los 80 kilómetros por hora, sin sentir la máquina forzada, incluso relativamente relajada. Asimismo, la sexta marcha le entrega un respiro adicional, volviendo la conducción muy agradable.

En tanto, el semi carenado que cobija al panel de instrumentos, justo sobre el faro principal, desvía el viento a la altura de los hombros cuello y cabeza, dejando protegida la parte baja del tronco, lo que contribuye a evitar cansacios innecesarios. Es cómoda y manejable, tanto en la urbe, como en autopista a altas velocidades, y si bien este último lugar no es  cien por ciento su hábitat, igual no queda en deuda con el tamaño de su carrocería, y peso.

En tanto, sus 150 cc responden sin problemas a las exigencias del chofer. No se queda chica, no se zamarrea fácil con las turbulencias producida por camiones y buses, se siente bien asentada en el asfalto y con un avance firme y seguro.

Dejando atrás las pistas de alta velocidad y entrando a caminos rurales, en los cuales diversos tipos de curvas invaden la ruta, la GS 150R tiene un desempeño notable, cogiendo con facilidad y elegancia los giros y recuperando su aceleración con rapidez una vez que retornamos a las rectas.

En resumen, esta nueva nave se plantea como un medio de transporte muy noble, y sencillo, pero que logra entregar grandes satisfacciones a sus propietarios. Es muy indicada para alguien que busca cambiar su pequeño scooter por algo más grande y potente, como también para aquel motorista que desea volver a las dos ruedas y no tiene mucha plata.

Los ingenieros de Suzuki Motor, anotaron otro tanto en el panorama del motociclismo urbano con esta nueva entrega, que promete alegrías y adrenalina por montones.