12/12/2013 - 2:00 pm Mercado

Moto Guzzi California 1400 revive el sueño americano

La original Guzzi V7 fue elegida para entrar a formar parte de la flota del departamento de Policía de Los Ángeles. Fue la primera moto extranjera que lo consiguió y para ello derrotó a la todopoderosa Harley-Davidson y a la competencia británica. Hoy llega con un espectacular remake.

El Grupo Piaggio, dueño de Moto Guzzi desde 2004, tomó la California 1.400 y elaboró el mejor remake de una moto que conquistó a los patrulleros estadounidenses en los ‘70.

Para empezar la ha dotado del propulsor bicilíndrico más grande que se ha producido en Europa: con 1.384cc, ofrece 96 caballos y un espectacular par de 120 Nm. desde 2.750 rpm. El cambio es de seis relaciones y la transmisión, por cardan.

También es la primera moto del segmento que lleva control de tracción (seleccionable en tres posiciones) y el sistema Ride by Wire que permite elegir entre tres curvas de potencia para adaptarse a una conducción sosegada, con lluvia o a plena potencia.
Todo este arsenal, al que hay que añadir el control de crucero, se regulan fácilmente y el modo en el que trabajan aparece en el cuadro de instrumentos.

Por supuesto, la estética es cautivadora. Más salvaje en la versión Custom y cuidada en la Touring, con muchos cromados y que, al estar pensada para largos viajes, viene con un gran parabrisas delantero, maletas traseras y un asiento más confortable. Lateralmente, los dos cilindros y los colectores de escape cromados con salidas independientes le confieren un aspecto impresionante.

Una vez en marcha surge otro gran logro mecánico: la ausencia de vibraciones procedentes del motor. La postura de conducción es cómoda y, a pesar de los casi 340 kilos que pesa en vacío, hay que destacar su buen reparto. El cambio, preciso y suave, contribuye al placer de la conducción.

En zonas de curvas, la mayor distancia entre ejes hace que le cueste entrar en ellas, pero luego lo compensa en las rectas, el lugar idóneo donde ofrece sus mejores maneras.
Suspensiones, chasis y frenos se han adaptado a esta época, abandonando la frenada integral de las otras generaciones y adoptando el ABS, complementado con pinzas radiales de cuatro pistones Brembo, con dos discos delanteros de 320 mm y uno trasero de 282 mm que permiten detenciones muy cortas.