27/04/2017 - 9:36 pm Lanzamientos

Yamaha MT-10 2017, la revolución evolucionada

Con la MT-10 Yamaha logra lo que parecía imposible: evolucionar con acierto una máquina casi perfecta.

 

Es muy difícil escribir sobre la nueva Yamaha MT-10 2017 sin caer en el superlativo más tópico, sin que la alabanza excesiva se haga cargante y parezca impostada.

Pero la realidad es que la multinacional japonesa se ha superado una vez más al perfilar la super-naked que revolucionó el mercado en 2016 con precisión de cirujano: tocando única y exclusivamente los escasos puntos débiles que lastraban la moto. Se trata, pues, de una ligera evolución, una actualización que permite al modelo seguir mirando por encima el hombro a buena parte de su competencia directa.

La Yamaha MT-10 salió al mercado con 160 cv de potencia y 111 Nm de par. Su motor, heredado directamente de su hermana mayor –la Yamaha YZF-R1-, es toda una declaración de intenciones, tanto por su extraordinaria potencia como por ser un conjunto ligero y muy corto, de tan solo 1.400 mm de distancia entre ejes.

El acelerador electrónico, el control de tracción y los tres modos de conducción –uno estándar, uno de alta entrega de potencia y un tercero para condiciones de baja adherencia- son otras de las características que convirtieron a la MT-10 en una de las novedades más celebradas del año 2016.

Heredado de la R1, el resistente chasis doble viga de aluminio se ha convertido en todo un seguro de vida para los nipones que, conscientes de su efectividad y rendimiento, lo han mantenido intacto para la versión de 2017.

Como decíamos al principio, los nuevos trazos de la versión 2017 han sido escasos pero muy acertados. Es el caso del nuevo sistema de cambio rápido QSS, que permite subir de marcha sin tocar embrague, o del nuevo mapeado de motor que permite a la Yamaha MT-10 2017 ganar en suavidad al abrir acelerador.

También el propulsor tetracilíndrico ha sido objeto de ligeras modificaciones, que buscaron –con éxito- mejorar el rendimiento de la moto a bajas y medias revoluciones, en detrimento de la parte alta del tacómetro.

Por último, en la parte trasera se ha incorporado un nuevo basculante, inspirado de nuevo en la YZF-R1, que favorece la estabilidad en rectas cuando se alcanzan determinadas velocidades.

La Yamaha MT-10 2017 es la digna heredera de su predecesora. Una moto que bebe de una deportiva –la YZF-R1-, algo que se palpa en todo el conjunto, pero sin perder la esencia de una super-naked. Un producto diferente, en definitiva, pero que es consciente de lo que es y se centra en ofrecer altas prestaciones junto a un equipamiento y unos componentes de la más alta gama.

Su precio en el mercado es de 15.799 €, muy razonable si tenemos en cuenta todo lo expuesto, y se puede adquirir en tres colores: Night Fluo, Tech Black y Race Blu.